El título de este libro nos puede llevar a engaño, pues se puede pensar que es un comentario o una exposición a la carta de Pablo a los efesios. Pero aunque, como es previsible, hay referencias a esta carta, el libro nos lleva desde el comienzo de la iglesia en Éfeso hasta su extensión como un movimiento, cuyo deseo central de glorificar a Dios se enfocaba en alcanzar a cada vez más personas con el evangelio.
El libro responde a todas las preguntas asociadas al movimiento misiológicamente teocéntrico que comenzó en la gran ciudad de Éfeso. De hecho el subtítulo del libro es: “Un estudio del movimiento efesio”. Movimiento que se extendió primero por la provincia de Asia y, posteriormente, por todas las provincias del Imperio romano.
¿Cómo empezó el movimiento? ¿En que creían sus seguidores? ¿Quiénes fueron sus líderes? ¿Cómo fue su proceso de maduración? ¿Cómo se multiplicó? ¿Cómo pudo perder su primer amor (Ap. 2:4)?
El autor nos presenta, a través de muchos cuadros y tablas, información muy útil para comprender el contexto social del movimiento efesio, datos numéricos de los habitantes en el siglo I en las principales ciudades del Imperio romano, datos cronológicos y numéricos de los convertidos desde los primeros días en Jerusalén (Pentecostés), hasta los datos del permanente incremento durante los tres primeros siglos d. C. de las iglesias en los hogares.
Para entender lo que supuso este movimiento es preciso leer, antes de la carta a los efesios, los acontecimientos del inicio de la iglesia en Éfeso, en Hechos 16 y siguientes. También aporta mucha luz la lectura de las cartas de Pablo a Timoteo y el mensaje a la iglesia en Éfeso en Apocalipsis 2:1-7.

El libro se divide en 10 capítulos. En los tres dedicados a la fundación del movimiento efesio, el autor enfatiza cómo con la visión misiológica de Pablo y sus colaboradores buscaron encontrar una relación entre la historia de Dios y la historia de los oyentes. Encontrar las peculiaridades de un grupo humano con la intención de llevarles el mensaje del evangelio; esa misma actitud debería presidir todo intento actual de predicar el evangelio a cualquier cultura de hoy en día: que el evangelio tenga sentido dentro de esa cultura, conseguir una teología autóctona exenta de las imposiciones culturales, geopolíticas, raciales y de los prejuicios teológicos de los que les llevan las buenas noticias de salvación.
Lo que surge en Éfeso y en Asia es un cristianismo firmemente cimentado en la tradición apostólica, pero con el color de la cultura contemporánea.
Además de la historia judía de la salvación y de la llegada de un Mesías, en el movimiento efesio intentaron demostrar a sus oyentes que Dios había estado obrando entre ellos desde siempre, aun no siendo judíos. Exactamente igual es hoy el reto para nuestra cultura occidental y sus características: presentar nuestra doctrina de Dios y cosmología apoyadas en textos bíblicos pero inmersas en nuestra cultura; que el evangelio tenga sentido y sea atractivo para nuestros días, conseguir la intersección entre la historia de Dios y la historia de nuestra cultura hoy. Compaginar cultura y escritura.
Otro capítulo importante es el dedicado al liderazgo. M. Cooper explica con toda claridad los diferentes cargos y funciones que había en cada iglesia, hombres y mujeres con liderazgo siempre plural, con esfuerzos conjuntos, compartidos con otros y trabajando siempre en equipo, nunca de manera solitaria y mucho menos autoritaria. Importante también reconocer la posición de las mujeres en comunidades nada misóginas y tomando todos, hombres y mujeres, muy en serio la integridad moral.
En el resto de capítulos, el libro nos explica la anatomía del movimiento. Cómo se produjo la multiplicación del número de iglesias y los recursos y procedimientos para el mantenimiento de ellas. También cómo prevenir la institucionalización y la “pérdida del primer amor”, peligro con más actualidad, si cabe, que en aquellos primeros siglos de cristianismo.
En palabras del propio autor:
Efesiología no pretende ofrecerte un sistema nuevo para que lo instaures, un modelo mejor que imitar, ni siquiera un nuevo grupo de gurús que te sirvan de ejemplo. El objetivo de este libro ha sido únicamente la gloria de Dios y el deseo de que más personas deseen tributársela de corazón.
El autor nos anima a usar el movimiento efesio como inspiración para aquellos movimientos que trabajan en la plantación de nuevas iglesias, para aquellas personas e iglesias que hayan empezado a enquistarse o a vivir en la mera supervivencia y, siendo conscientes de ese estado, quieran predicar el evangelio conectando con su cultura en el lugar que Dios les ha puesto.
Además del contenido ya comentado, al final de cada capítulo, hay un QR con más información sobre el tema de ese capítulo. ¡Eso sí! Al estar únicamente en inglés, es solamente para aquellos lectores que dominen este idioma.
Reseña escrita por Leandro Roldán, psicólogo, pastor en una Asamblea de Hermanos de Madrid y miembro del Grupo de Psicólogos Evangélicos desde su fundación.

