
Celebrar un culto dominical de vuelta al cole en septiembre es una forma estupenda de demostrar que tu iglesia valora lo que la gente hace durante la semana, y de afirmar que Dios obra a través de ellos en los lugares a los que acuden día a día.
¡Esta propuesta tiene todo lo que necesitas para hacerlo realidad!
Para los niños y jóvenes de tu iglesia, el colegio es probablemente su principal «lugar de misión»: allí donde pasan tiempo habitualmente con personas que no siguen a Jesús. Las oportunidades misioneras son enormes, pero las presiones y los retos son reales. Al dedicar tiempo a animarlos de cara al nuevo curso escolar, puedes hacerles saber que su familia de la iglesia les está animando, e inspirarles a ver sus clases, los recreos y el trabajo escolar a través de los ojos de Dios.
El domingo de vuelta al cole también es una gran oportunidad para reconocer la labor de los profesores, los auxiliares docentes, los técnicos, los conserjes, el personal de comedor y todas las demás personas que trabajan en los centros educativos, poniendo de relieve que Dios obra a través de ellos de lunes a viernes, en todo lo que hacen.
