Ecos del Héroe verdadero

Hoy estamos muy contentos de presentar a Keyla García Molina, autora de Jesús, el verdadero héroe. En esta entrevista conversamos con ella sobre el origen del libro, su proceso de escritura y la inspiración que le llevó a escribirlo.

1. Para conocerte un poco mejor, ¿qué libro tienes en tu mesita de noche en estos momentos?

Siempre he sido de leer en papel. Me encanta comprar libros y colocarlos ordenadamente en mi estantería, pero hace unos meses di el salto a la lectura digital, precisamente para leer todos los libros del universo Cosmere. Es una saga creada por Brandon Sanderson, descrito como «el Tolkien del siglo XXI», y tiene tantos libros y son tan enormes que, por una cuestión económica y práctica, me pasé al e-book. 

Ahora mismo estoy leyendo el tercer libro de la saga El Archivo de las Tormentas: Juramentada. La combinación de personajes épicos, circunstancias imposibles y mundos fantásticos me encanta. Este tipo de literatura es mi distracción; un lugar donde mi mente desconecta y descansa de la vida real por un momento, pero que, a la vez, resuena con tantas cosas de la realidad. No sé si me explico. 

Me gusta mucho porque puedo estar leyéndolo durante meses, a buen ritmo e incluso con intermitencias, pero siempre me siento dentro de la historia. No me hace querer devorar las páginas rápidamente, pero tampoco me hace perder la atención. Ahora mismo, este es el tipo de lecturas que se adaptan a mi día a día. 

2. ¿En qué lugar te concentras más para escribir?

Me suelo concentrar bastante en casi cualquier sitio tranquilo. Este libro lo escribí en el escritorio de la habitación/salón/cocina (jajaja). Me ayuda mucho el orden en el escritorio y alguna imagen que me «ancle» al ordenador. Suelo tener imágenes impresas y colgadas por la pared o incluso figuritas de merchandising que me representan (castillos, imágenes de la hª del arte, fotogramas de películas, personajes, etc.). Esto me ayuda a que no me resulte tan aburrido mirar a una pantalla y escribir solo letras; necesito imágenes que me inspiren. 

Y, por supuesto, algo de luz natural. Intento poner la mesa siempre frente a una ventana: si veo el cielo azul y algo de verde, me siento mucho mejor. Suelo escribir con bandas sonoras de películas épicas (me encanta ponerme la de Spirit) y a veces escucho algo de «Medieval Lofi» en Spotify. Todo eso unido es lo que me ayuda a concentrarme. 

3. ¿Qué te llevó a escribir este libro?

Este libro es una reelaboración de mi trabajo de fin de máster en la Facultad de Teología UEBE. Desde el principio, empecé a escribirlo como si fuera un libro; tenía claro que quería que el texto sirviera para algo. ¡Y gracias a Dios ha sido publicado! (todavía me cuesta creerlo). 

Si soy sincera, quería unir dos fijaciones que tengo: ver todo desde el punto de vista cristológico y las historias épicas (aparentemente no tiene nada que ver, pero creedme que en mi cabeza sí). El libro es el resultado de unir las dos cosas y creo, sinceramente, que no es algo forzado sino natural. El hecho de querer compartirlo con otros también me impulsó mucho; siempre tengo una gran necesidad de comunicar las cosas que para mí son importantes. 

4. ¿Qué fue lo más difícil en el proceso de escritura?

Poner en orden mis ideas: mi cerebro es una máquina de ideas; el problema es que a veces creo que todas son buenas, pero nada más lejos de la realidad. Así que seleccionar, acotar, depurar y sintetizar es, sin duda, mi mayor reto. 

Buscar maneras creativas de escribir: hasta ahora he escrito muchísimos trabajos académicos y, por muy interesantes que me resultaran, la forma en la que estaban redactados era aburrida. Creo que con este libro he conseguido algo diferente: escribí el trabajo por capítulos enfocados en conceptos distintos y bajo la lente de «contar historias». He utilizado muchos ejemplos de la cultura popular para captar la atención del lector de manera que lo que estoy contando le resulte familiar. Al menos, esa es mi intención. 

5. ¿En qué lectores estabas pensando?

Cuando escribía lo que originalmente era un trabajo académico, pensaba en aportar algo fresco y diferente a mis profesores y al tribunal (mis lectores principales en ese momento). Pero, por supuesto, la idea iba mucho más allá. Como libro, creo que el público principal en el que pensé fue en los jóvenes —¡que cada uno decida qué rango de edad incluye! (jajaja)—. 

Quería acercarles las historias en las que pasan tanto tiempo (Netflix, libros, YouTube, videojuegos, etc.) y relacionarlas con su fe —sobre todo, con la base de nuestra fe: la obra de Jesús en la cruz—. Es decir, se puede reflexionar mucho sobre ello a partir de las historias y, como explico en el libro, creo que hay buenas maneras de hacerlo. A la vez, tampoco quería dejar fuera a los más mayores, porque ellos también necesitan ver en el ocio juvenil algo de valor y aprender a conectar con las nuevas generaciones. 

Por otro lado, creo que este libro también es para aquellos que no se consideran creyentes, porque sienta las bases de una «teología de la cultura» que bien puede interesar a nivel académico. Mi esperanza es que quien lo lea y no sea cristiano vea esa apertura hacia una realidad que dialoga con la cultura sin encerrarse en una burbuja, manteniendo siempre la ortodoxia de nuestra fe histórica. 

6. Por último, si tuvieras que definir el libro en una palabra, ¿cuál escogerías?

Más que una palabra, ¿puedo definirlo con una canción (jajaja)? Mientras escribía, me acompañó mucho Stories, de la película La Bella y la Bestia: Una Navidad Encantada. En la historia, Bella usa un libro de cuentos para intentar animar un castillo sumido en la oscuridad como consecuencia del aislamiento emocional de la Bestia. 

Hay una frase en la canción que, para mí, resume la intención de este libro: “Stories ‘bout heroes / Who overcame their deepest sorrow / They’ll put hope into his heart again” (Historias sobre héroes que vencieron su dolor más profundo; pondrán esperanza en su corazón de nuevo). 

Reinterpreto esta canción desde mi fe: creo que todas las historias de héroes que amamos en la cultura popular son, en realidad, ecos del Héroe verdadero. He querido asemejarme un poco a Bella y usar este libro para traer luz; para mostrar que esa esperanza que buscamos está en Jesucristo. La esperanza no está en nosotros mismos («nuestro corazón», como dice la canción), sino en Jesús. 

Puedes hacerte con Jesús, el verdadero héroe aquí.

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