Juntos por la ciudad, la obra de Neil Powel y John James, trata de la colaboración conjunta de las iglesias con una finalidad muy concreta: la plantación de nuevas iglesias en la ciudad.
¿Utopía? Para el movimiento 2020birmingham, no lo ha sido ni lo está siendo. Ha puesto en marcha una visión y ahí están los resultados. De esto trata el libro. Si a alguien le proponen que la iglesia en la que está sirviendo pueda colaborar con otras iglesias de su ciudad para plantar otras iglesias, enseguida le vendrán a la mente un sinfín de obstáculos y probablemente prejuzgará el objetivo como algo imposible de conseguir.
Los autores ya han pasado por ahí y cuentan su experiencia. Como en todos los movimientos, ha de partirse de una visión. En este caso la visión tiene que ver con la naturaleza del evangelio, entendiendo que el evangelio no solo trata la capacidad de impulsarnos sino también de capacitarnos para la colaboración.

Diferencia muy bien el objetivo del ecumenismo del objetivo de la colaboración en torno a creencias fundamentales, siendo precisamente ese núcleo compartido de creencias, arraigado en el evangelio, el que sirve como límite del movimiento.
Lo más práctico de la obra son las lecciones de vida que los intervinientes han ido aprendiendo en el desarrollo de un movimiento incipiente en la ciudad.
Un libro que merece la pena considerar por aquellos que realmente se hayan planteado la posibilidad de que su ciudad, en muchos casos multicultural, sea alcanzada por el evangelio.
Timothy Keller destaca de esta obra ser un supuesto práctico, ofreciendo en su historia tanto la visión como los recursos prácticos para las iglesias que crean que en cualquier ciudad pudiera organizarse el mismo tipo de movimiento.
Alberto Arjona, reseña publicada originalmente en Edificación cristiana.
