Honestamente, después de acercarme a un buen número de libros sobre Apocalipsis, este me ha sorprendido a pesar de ser tan sumamente escueto. Como dice el autor, para muchos, Apocalipsis es el libro más fascinante de la Biblia; ha influido en la historia de la Iglesia y en la cultura popular. Algunos se centran en los juicios divinos temibles, e incluso, puede incitar a asustar a los más susceptibles. Otros miran con indiferencia por no comprender nada.
Sin embargo, durante seis estudios, encontraremos un acercamiento donde el apóstol Juan se acerca a las iglesias para entender la muerte y resurrección de Jesús, con el fin de consolar y equipar a los creyentes, dado que es necesario asumir los retos que se presentan.
Quizá lo más llamativo es que, siendo un libro con pocas páginas, no se rehúye hablar de escuelas escatológicas, el juicio, o la interpretación del milenio; y lo cierto es que la reflexión que encontraremos merece ser tenida en cuenta. En relación a las interpretaciones, el contexto de los primeros cristianos es importante (histórica contemporánea), pero su presente alcanzaba el destino final del mundo (futurista); pensaremos en promesas y juicios en la historia (histórica de la Iglesia), y aprenderemos verdades sobre la naturaleza de Dios y su relación con el mundo (idealista).
En cuanto al milenio, tras hablar de cuatro interpretaciones, se menciona que hay siete visiones sin numerar, cada una comenzando con un “Vi…” (19:11, 17, 19; 20:1, 4, 11; 21:1). Jesús ha regresado, pero ninguna ofrece una visión completa de su significado; no se trata de una cronología, sino de representaciones simbólicas del regreso de Jesús que nos hablan de diferentes aspectos de su verdad.
Este libro selecciona seis pasajes de Apocalipsis que pueden tratarse individualmente o en pequeños grupos, con el fin de profundizar en nuestra comprensión del libro y sus implicaciones.
David Vergara, reseña publicada originalmente en Edificación Cristiana.

