Tengo la biblioteca llena de libros a medias.
Algunos apenas los he ojeado; otros los he consultado cuando he tenido alguna cuestión sobre algún tema en concreto; y otros han pasado por mis manos cuando llegaron a casa y ahí están, en el mismo sitio, a la espera de su turno.
No tengo una respuesta muy clara sobre por qué sigo juntando libros que (probablemente) no voy a tener tiempo de leer. En parte, creo que lo hago porque esa estantería representa una auto promesa de que en el futuro cercano no estaré tan liado y podré dedicarles tiempo, leerlos con calma, exprimirlos para sacarles toda la riqueza que contienen. Quizás ese día tarde en llegar más de lo que querría, pero mientras tanto me parece bonito que estén en casa, que sean parte de nuestra familia, que nos acompañen durante estos años de prisas, niños y responsabilidades.
Soy Amigo de Andamio desde hace unos años. Y, a pesar de todo lo que acabo de contar sobre el tiempo, creo que esta colección nos aporta cosas muy valiosas:
- Creo que tener una biblioteca en casa llena de buenísimos libros no tiene precio.
- Estos libros han sido seleccionados por personas espirituales con el objetivo de proporcionarnos, a los cristianos, herramientas para nuestra vida. Me fío de su criterio.
- Muchos de estos libros no los habría comprado por mí mismo, pero me han servido para descubrir temas y autores que no imaginaba que me iban a aportar tanto.
- Me gusta mucho el enfoque de la colección, que tiene espacio tanto para tratar temas de actualidad como para la reflexión teológica profunda.
- Me parece importante que, como cristianos en Europa, apoyemos una editorial que tiene como bandera la calidad espiritual e intelectual de sus libros. Si mi granito de arena les ayuda a continuar con su misión, estaré satisfecho.
En resumen, veo nuestra biblioteca repleta de libros a medias como una inversión segura, tanto material como espiritual. Cada libro, seleccionado con cuidado, promete un retorno en conocimiento y reflexión que perdurará a lo largo del tiempo.
Así que no puedo dejar de recomendar a todos ser parte de los Amigos de Andamio. Comprobarán que es una decisión que fomentará su crecimiento personal y espiritual.
¡Alan recibió el año pasado todos estos libros en su casa por solo 75 euros!


