Realmente es un placer leer este libro de Rebecca McLaughlin. McLaughlin tiene un doctorado en literatura inglesa por Cambridge y la verdad es que se nota en este libro bien escrito, fácil de leer y riguroso. Pero no solo está escrito de forma exquisita en inglés, sino que Ruth Cook ha hecho una excelente traducción al castellano.

Rebecca responde con bastante éxito a las doce preguntas más comunes que se suele hacer la sociedad secular a nuestro alrededor sobre el cristianismo, desde si el mundo no estaría mejor sin religión, pasando por si la ciencia no ha refutado el cristianismo, hasta la perenne pregunta: ¿cómo puede Dios permitir el sufrimiento?
Lo que más me ha gustado de las respuestas es que, te gusten o no sus planteamientos, Rebecca ha manejado datos y estudios serios, variados y actuales. Por lo que es un excelente libro para regalar a cristianos y no cristianos.
Creíamos que las creencias religiosas estaban en declive y este tipo de debate era estéril, pero McLaughlin nos recuerda que, en realidad, el mundo es cada vez más creyente. La proyección para 2060 es que el cristianismo pasará del 31 % al 32 % y no solo seguirá siendo la mayor creencia del mundo (seguida de cerca por el Islam) sino que aumentará; mientras que los que se identifican como ateos, agnósticos o “nada”, pasarán del 16 % al 13 %. Es decir, ser capaces de defender lo que creemos es cada vez más importante en una sociedad secular y en un mundo globalizado que va a importar sus propias creencias a nuestra sociedad.
Uno de los capítulos más contundentes es «¿No denigra el cristianismo a la mujer?». La fuerza moral de defender la versión cristiana del papel de la mujer desde la perspectiva de una mujer inteligente y altamente cualificada es bastante poderosa. El papel prominente de la mujer en la Iglesia, el trato de Jesús con las mujeres, la libertad que ha impulsado el cristianismo… entre otros argumentos, es altamente apologético. Este capítulo me hizo darme cuenta de lo increíblemente femenino que es el Nuevo Testamento. El final de las mujeres en la Biblia no es igualarse en todo a los hombres, todo lo contrario, es que hombres y mujeres nos convertiremos en la novia de Cristo. El final feliz para la humanidad desde el punto de vista cristiano es asombrosamente femenino.
Puede que el capítulo menos resolutivo sea «¿Cómo puede un Dios de amor permitir tanto sufrimiento?». Me imagino que intentar contestar algo así en veinte páginas es imposible. McLaughlin no ofrece realmente respuestas, lo que sí ofrece es la increíble esperanza cristiana. Puede que todos tengamos que copiar la estrategia de la autora ante tal paradoja, aunque me imagino que no será del todo satisfactorio para quienes estén buscando respuestas más sólidas.
Animo sobre todo a los jóvenes y a las mentes inquietas a leer este libro. Es una excelente introducción a la apologética de calle, esa apologética más real que necesitamos usar cuando nuestros amigos y compañeros nos hacen preguntas reales sobre las razones de la esperanza que hay en nosotros.
Reseña escrita por Josué García, pastor de la Iglesia Protestante de Salou, Doctor en Teología y Filosofía (Apologética), y profesor del IBSTE y la EET. Casado y padre de dos adolescentes.
